miércoles, 9 de mayo de 2012

AGUA CONTAMINADA.

Ya que estamos en el tema de sostenibilidad, esta mañana cuando leí esta noticia en el periódico me pareció un clarísimo atentado contra el equilibrio natural además de un peligro para la población del municipio de de Toral de Fondo perteneciente a la provincia de León.

Estas personas llevan sin agua potable la friolera de 15 largos días,  después de que los vertidos de las empresas del polígono industrial de Riego de la Vega (León) se filtraran en el pozo que abastece el pueblo y contamiran el agua. 
Por supuesto los vecinos del municipio están temerosos de haber consumido el agua contaminada  antes de que el ayuntamiento avisara de lo sucedido y prohibiera su ingesta.  Varios vecinos coincidieron en que el agua desprendía un olor desagradable días antes de la restricción. Sin embargo, lo que más incomoda a gran parte de la población, unos 160 habitantes y la mayoría de edades avanzadas, es no saber hasta cuando se prolongara esta situación.
 A esto y a la falta total de información se le suma  la falta de un servicio público que asegure el abastecimiento, por lo que los vecinos se ven obligados a comprar garrafas o desplazarse hasta las localidades cercanas para recoger agua de las fuentes. Otra de las incomodidades que esta situación está provocando es la incapacidad de realizar las labores cotidianas, fregar los platos o ducharse con agua limpia se ha convertido en un privilegio digno de unos pocos. 
A pesar de que en esta semana se deberían de haber conocido ya los resultados de los numerosos análisis realizados al agua el alcalde del pueblo aseguro que «por el momento no se tenía constancia, y hasta que los datos no se revelen no se levantará la prohibición». Si por el contrario los resultados obligaran a mantener la restricción, confirmó que la Junta Vecinal buscaría una solución alternativa para abastecer de agua la localidad.

El ayuntamiento por supuesto va ha reunirse con las empresas y a exigirles responsabilidades y la reparación de la depuradora, por otra parte en cuanto a todas las responsabilidades de cualquier tipo han dejado claro que recaen totalmente sobre ellas, según el alcalde ''ellas contaminan, ellas asumen responsabilidades''. 

En esta foto podemos observar el depósito de agua del pueblo. 

Mientras tanto los que pagan por los errores de las grandes empresas son la gente de a pie que se ve privada de realizar las labores más cotidianas por lo que parece ser una irresponsabilidad con el medio ambiente que podría haber acarreado problemas mucho peores.

FUENTE --> Diario de León